Santander: Argentina, "muchísimo mejor preparada" para una corrida cambiaria que en 2025
El banco Santander proyecta varios años de crecimiento consecutivo para Argentina y asegura que el mercado confía en el pago de la deuda. La entidad destaca la mejora de los fundamentos económicos y la preparación del gobierno ante posibles corridas cambiarias.

Las claves de la nota
- Santander ve un "cambio estructural" en la economía argentina.
- Proyectan crecimiento consecutivo para Argentina en 2025-2027.
- Gobierno "muchísimo mejor preparado" para corridas cambiarias.
- Mercado confía en el pago de la deuda argentina.
- Economía global enfrenta desaceleración y alta deuda.
El banco Santander ha expresado una visión optimista sobre la economía argentina, señalando un "cambio estructural muy importante" impulsado por el equilibrio fiscal, las cuentas externas saneadas y "fundamentals" fortalecidos en los últimos tres años. Según Cristian Cancela, economista de la filial local, la convergencia fiscal se ha logrado rápidamente y sin aumentos impositivos, mientras que la mejora del balance del Banco Central, a través de la compra de reservas y el crecimiento de las exportaciones, proyecta un ingreso sostenido de divisas.
La entidad anticipa que Argentina encadenará varios años de crecimiento consecutivo en 2025, 2026 y 2027, algo que no sucede desde 2012. Respecto a la volatilidad reciente del riesgo país y las incertidumbres de un año electoral, Cancela afirmó que el gobierno está "muchísimo mejor preparado" que en 2025 para afrontar una eventual corrida hacia el dólar, gracias a los factores mencionados, como el impulso exportador. Además, subrayó que "el mercado no tiene ninguna duda" sobre la capacidad y voluntad del gobierno para honrar la deuda.
En un contexto global desafiante, marcado por bajo crecimiento, endeudamiento público y alta inflación, Santander identifica cuatro megatendencias que moldearán la economía mundial: la nueva geopolítica (proteccionismo, guerras comerciales), la transición energética, la demografía (envejecimiento poblacional) y la inteligencia artificial. A pesar de la resiliencia mostrada ante shocks como la pandemia y conflictos bélicos, la economía global enfrenta una desaceleración proyectada, con un crecimiento del PBI que pasaría del 3,7% promedio de las dos primeras décadas del siglo a un 3,1-3,3% en los próximos años. Este escenario se agrava por el aumento de la deuda pública global y la persistencia de la inflación.
Para Rosario y la región, estas proyecciones implican un entorno de mayor certidumbre para la inversión y la producción, especialmente en sectores exportadores como el agro. La confianza en el pago de la deuda y la estabilidad macroeconómica esperada podrían traducirse en menores costos de financiamiento y un impulso al consumo. Sin embargo, la volatilidad global y las tendencias mencionadas requerirán adaptación y estrategias de diversificación. Los productores y empresarios de la región deberán estar atentos a la evolución de los precios internacionales de commodities, las políticas de comercio exterior y las oportunidades que surjan de la transición energética y la digitalización.
