Julia Porporato: De Ramona a Australia, una santafesina que encontró su vocación en un tambo
Julia Porporato, de 31 años y oriunda de Ramona, Santa Fe, emigró a Australia y descubrió una pasión inesperada trabajando en un tambo, ganando 33 dólares australianos por hora.

Las claves de la nota
- Trabajadora santafesina en tambo australiano.
- Gana 33 AUD por hora.
- Emigró a Australia vía Italia.
- Descubrió pasión por el trabajo rural.
La historia de Julia Porporato, una santafesina de 31 años, es un claro ejemplo de cómo las oportunidades laborales pueden surgir en los lugares más insospechados. Oriunda de Ramona, Julia emigró junto a su novio, Javier Pedrotti, primero a Italia y luego a Australia, buscando ampliar sus horizontes. Lejos de la carrera de Letras que estudió o los emprendimientos de informática y costura que tuvo en Argentina, Julia encontró en el trabajo en un tambo en el estado de Victoria una vocación que la apasiona profundamente.
Actualmente, Julia trabaja en un establecimiento lechero con aproximadamente 700 vacas, desempeñando tareas que incluyen el ordeñe matutino y vespertino. La jornada laboral, que se extiende entre ocho y nueve horas, con pausas obligatorias, le permite percibir un ingreso de 33 dólares australianos por hora, trabajando 44 horas semanales. Esta experiencia contrasta fuertemente con sus trabajos anteriores en Argentina, donde llegaba a trabajar hasta 12 horas diarias en el kiosco y almacén familiar.
La decisión de emigrar estuvo marcada por la búsqueda de mejores oportunidades y la posibilidad de acceder a la visa Working Holiday australiana, para la cual el pasaporte italiano ofrecía ventajas significativas en cuanto a edad límite. Tras un paso por Italia para tramitar la ciudadanía, Julia y Javier llegaron a Australia en noviembre de 2025. A pesar de un inglés limitado al principio, la pareja logró ser contratada en el tambo gracias a una entrevista virtual, donde el encargado les transmitió confianza y les aseguró que el aprendizaje sería práctico y sobre la marcha.
La experiencia de Julia en el campo australiano, si bien la aleja de sus estudios y trabajos previos, le ha permitido revalorizar el trabajo rural y, en sus propias palabras, "me hubiera encantado crecer en el campo en la Argentina". Su relato, que compara su presente con la imagen de los trabajadores rurales que acudían al negocio familiar, resalta la transformación personal y profesional que ha vivido. La provincia de Victoria es un centro neurálgico de la producción láctea en Australia, lo que subraya la magnitud de la industria en la que Julia se ha insertado.
