Economía

Sedentarismo cognitivo: el riesgo creciente de la IA que alerta a especialistas

La especialista en IA Belén Ortega advierte sobre el "sedentarismo cognitivo" como un peligro inminente de la inteligencia artificial, que podría generar una brecha intelectual.

Fuente original: La Nación Economía8 min de lecturaNegativo
Sedentarismo cognitivo: el riesgo creciente de la IA que alerta a especialistas
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Las claves de la nota

  • Pérdida del pensamiento crítico por delegación a la IA.
  • Riesgo de brecha intelectual entre clases alta y baja.
  • Uso estratégico de IA: delegar lo operativo, no lo estratégico.
  • Mantener el control humano en decisiones clave.
  • Pautas para una interacción IA más precisa y confiable.

Resumen elaborado con inteligencia artificial a partir de la nota de La Nación Economía.

La inteligencia artificial (IA) plantea amenazas que van más allá de escenarios apocalípticos, enfocándose en un peligro más tangible y urgente: la pérdida del pensamiento crítico. Belén Ortega, empresaria y especialista en IA, autora del libro "Human/IA. La IA tiene alma y es el ser humano", alerta sobre el "sedentarismo cognitivo", un fenómeno que surge al delegar el criterio y las capacidades intelectuales a la IA.

Ortega advierte que esta tendencia podría derivar en una división social no solo económica, sino también intelectual, con una clase alta y otra baja en términos de pensamiento. "Así como el sedentarismo físico aparece cuando dejamos de mover el cuerpo, podemos pensar en un sedentarismo cognitivo cuando dejamos de ejercitar el pensamiento, la memoria, la creatividad, la capacidad de resolver problemas o incluso de formular nuestras propias ideas, porque una IA puede hacerlo por nosotros", explica.

Estudios previos, como uno de la Universidad de Toronto en 2024, ya habían señalado que el uso de modelos lingüísticos avanzados y sistemas de IA generativa puede mermar la capacidad de pensamiento creativo, llevando a ideas más homogéneas y menos innovadoras. Si bien estas tecnologías ofrecen mejoras a corto plazo, a largo plazo podrían erosionar la independencia y creatividad humanas.

Para mitigar este riesgo, Ortega recomienda un uso estratégico de la IA. Sugiere delegar tareas repetitivas y operativas, pero para aquellas que requieren emoción, pensamiento estratégico, crítico o interacciones humanas, aconseja usar la IA como una herramienta de apoyo, solicitando puntos de vista, pero manteniendo la decisión final en manos humanas. "El timón de la vida lo tiene uno mismo. No podemos delegarle el mando a la inteligencia artificial, porque hace desastres, nos choca el barco", enfatiza.

La especialista también ofrece pautas para interactuar con la IA de manera más efectiva, instando a indicarle "no inventes" y a solicitarle preguntas clave para cumplir su rol, asegurando así respuestas más precisas y evitando "alucinaciones" o información errónea. Su propia trayectoria, desde el mundo bancario hasta el emprendimiento con "Asistente online" y su incursión en la IA, refleja una búsqueda por integrar la "humanidad" en el desarrollo profesional, un principio que subyace en su visión sobre la relación entre humanos e IA.

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