El euro se hunde a mínimos de 17 meses presionado por crudo, inflación y rally del dólar
La moneda europea perforó los u$s1,13, tocando su nivel más bajo en 17 meses, ante la desconfianza del mercado por la inflación y los riesgos fiscales. La depreciación se acentuó frente a un dólar fortalecido y se suma a la volatilidad en Europa.

Las claves de la nota
- Euro en mínimos de 17 meses: u$s1,13
- Inflación y crudo presionan a la baja la moneda europea
- Dólar estadounidense se fortalece globalmente
- Incertidumbre política en Europa agrava la situación
- Caída de bonos mundiales impulsa rendimientos
El euro ha alcanzado su nivel más bajo en los últimos 17 meses, cotizando por debajo de los u$s1,13 por primera vez desde mayo de 2025. Esta depreciación se atribuye a la creciente preocupación de los inversores por el impacto del aumento del precio del petróleo y la inflación en la economía de la región, sumado a la incertidumbre política. La moneda europea también ha mostrado debilidad frente al yen y al franco suizo, y apenas se mantiene estable frente a la libra esterlina, mientras los rendimientos de la deuda francesa registran máximos de 14 años.
La caída del euro se produce en un contexto de fortaleza del dólar estadounidense, que ha experimentado un rally sostenido en los últimos dos meses, impulsado por el mayor incremento trimestral en los rendimientos de los bonos del Tesoro de EEUU desde 1994. A pesar de que la inflación en Estados Unidos se desaceleró más de lo esperado en agosto, el rebrote inflacionario en la zona euro, especialmente por los altos precios de la energía, continúa siendo un desafío. El euro registró una depreciación de casi un 2.5% en septiembre, su mayor caída mensual desde julio de 2025.
La situación en Europa se agrava por la alta incertidumbre política, con elecciones ajustadas en Francia el próximo año y presiones sobre el gobierno alemán tras los resultados electorales regionales. El índice dólar, por su parte, avanzó un 0,31%, acercándose a su nivel más alto desde mediados de mayo de 2025, marcando su sexta racha alcista trimestral consecutiva. Los precios de los bonos mundiales sufrieron en septiembre su mayor caída mensual en años, impulsando los rendimientos ante el deterioro de las finanzas públicas, el exceso de emisión y la inflación al alza.
Para Argentina, la debilidad del euro puede tener implicaciones indirectas. Si bien el comercio bilateral directo con la Eurozona no es el principal motor, la fortaleza del dólar impacta directamente en las variables macroeconómicas argentinas, como la presión sobre el tipo de cambio, el costo de las importaciones y la deuda en moneda extranjera. Una apreciación sostenida del dólar a nivel global podría dificultar el acceso a financiamiento y aumentar la volatilidad en los mercados locales. La situación de los commodities, que suelen cotizar en dólares, también se ve influenciada por la fortaleza de la divisa estadounidense.
