Desigualdad de ingresos: el 10% más rico gana 13 veces más que el sector de menores recursos en Argentina
La desigualdad en la distribución de ingresos en Argentina disminuyó en el segundo trimestre de 2026 respecto al anterior, pero se mantiene por encima del nivel de un año atrás. El 10% de mayores ingresos concentra el 32,3% del total, 13 veces más que el decil inferior.

Las claves de la nota
- Coeficiente de Gini en 0,428 en el 2T 2026.
- 10% más rico concentra 32,3% de ingresos.
- Brecha de ingresos entre deciles es de 13 veces.
- Ingresos laborales representan 78,1% del total.
- Brecha salarial de género del 26,3%.
La desigualdad en la distribución de los ingresos en Argentina experimentó una leve mejora durante el segundo trimestre de 2026, al registrarse un coeficiente de Gini de 0,428, inferior al 0,442 del trimestre previo. Sin embargo, este indicador se mantiene por encima del 0,424 observado en el mismo período de 2025, evidenciando una persistente brecha en la concentración de recursos.
El informe del Indec revela una marcada disparidad: el 10% de la población con mayores ingresos percibió el 32,3% del total de los ingresos, mientras que el 10% con menores ingresos solo accedió al 1,8%. La brecha entre las medianas de ingresos de estos extremos es de 13 veces, un nivel que no ha variado significativamente en el último año.
Los ingresos laborales continúan siendo el principal motor de la economía familiar, representando el 78,1% del total. Esta dependencia es aún mayor en los hogares de mayores ingresos, donde los recursos laborales explican el 86,6%. En contraste, para los hogares de menores ingresos, los recursos no laborales, como jubilaciones y subsidios, constituyen el 67,3% del total.
La brecha de género en los ingresos individuales persiste, con un promedio de $1.266.369 para los varones frente a $927.252 para las mujeres en el segundo trimestre de 2026, lo que se traduce en una diferencia del 26,3%. Esta disparidad se observa en todos los niveles de ingreso, afectando de manera particular a los trabajadores de menores ingresos.
Para Rosario y la región, estos datos reflejan la realidad nacional, donde la recuperación económica aún no se traduce en una distribución equitativa de la riqueza. Productores agropecuarios y empresarios de la región deben considerar este escenario de alta concentración de ingresos al planificar inversiones y estrategias comerciales, ya que impacta directamente en el poder adquisitivo y la demanda interna. La persistencia de estas brechas sugiere la necesidad de políticas públicas focalizadas en la inclusión y la generación de empleo de calidad.
