Dólares 'bajo el colchón': el stock fuera del sistema supera los US$285.114 millones
A pesar de las iniciativas gubernamentales y la desaceleración inflacionaria, los argentinos continúan acumulando divisas fuera del sistema financiero formal, alcanzando un récord de más de US$285.114 millones en el segundo trimestre de 2026.

Las claves de la nota
- Stock de dólares fuera del sistema: US$285.114 millones (2T26)
- Inversión directa en el exterior: US$56.304 millones (4T25)
- Inversiones de cartera en el exterior: US$130.639 millones (2T26)
- Cuenta corriente superavitaria: US$2.214 millones (2T26)
- Reservas brutas del BCRA: US$47.482 millones
Los datos oficiales del INDEC revelan que el volumen de dólares y otras divisas que los argentinos atesoran fuera del sistema financiero formal continúa en ascenso, superando los US$285.114 millones al cierre del segundo trimestre de 2026. Este comportamiento, arraigado en décadas de inestabilidad económica, alta inflación y controles de capitales, demuestra la persistente desconfianza en el peso argentino como reserva de valor.
A pesar de los esfuerzos del gobierno por incentivar el ingreso de estos fondos al mercado local, mediante blanqueos y otras medidas, la cifra sigue creciendo. El monto actual excede significativamente los fondos exteriorizados en el último blanqueo de capitales de 2024 (US$22.165 millones) y es más de seis veces superior a las reservas brutas del Banco Central (US$47.482 millones). La "Posición de inversión internacional" del INDEC detalla que esta cifra incluye dinero en efectivo guardado, fondos en cuentas bancarias en el exterior y activos en cajas de seguridad.
El informe del INDEC también señala que la "Inversión directa" en bienes y propiedades en el exterior asciende a US$56.304 millones, mientras que las "Inversiones de cartera" (títulos, acciones) suman US$130.639 millones, evidenciando un crecimiento interanual del 21,6%. Paralelamente, la cuenta corriente del país registró un superávit de US$2214 millones en el segundo trimestre de 2026, impulsada por la liquidación agropecuaria y el alza de precios energéticos, contrastando con el déficit del mismo período del año anterior.
Este fenómeno de dolarización de ahorros y formación de activos externos representa un desafío estructural para la economía argentina. La falta de confianza en la moneda local, exacerbada por ciclos de inflación, devaluaciones y controles cambiarios, perpetúa la fuga de capitales y limita el desarrollo del mercado de capitales interno. Para la región de Rosario, un polo agroexportador clave, la persistencia de esta tendencia implica una menor disponibilidad de financiamiento local para inversiones productivas y una potencial volatilidad en la demanda de divisas.
