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Wall Street cae por alza del petróleo y bonos; dudas sobre el plan de Bessent y el consumidor
El mercado bursátil estadounidense retrocede ante el repunte del crudo y la suba de rendimientos de bonos, mientras la caída de Walmart aviva preocupaciones sobre la fortaleza del consumidor en un contexto de inflación y tasas de interés inciertas.
- Wall Street cae por alza del petróleo y rendimientos de bonos.
- Walmart decepciona: dudas sobre el consumidor estadounidense.
- Rendimiento bono Tesoro 30 años sube a 5,26%.
- Petróleo Brent cotiza a US$93,97 por barril.
- Deuda de EE.UU. supera los US$40 billones.
Wall Street abrió una sesión bajista, influenciada por un cóctel de factores negativos: el repunte del precio del petróleo, el renovado ascenso en los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense y la significativa caída de las acciones de Walmart. La debilidad mostrada por el mayor minorista del país ha reavivado las dudas sobre la resiliencia del gasto de los hogares, especialmente ante la presión adicional que ejercen los mayores precios de la gasolina sobre los presupuestos familiares.
Los principales índices bursátiles reflejaron esta tendencia: el S&P 500 retrocedía 0,28%, el Dow Jones Industrial perdía 0,78% y el Nasdaq caía 0,34% en las primeras operaciones. La atención se desvió hacia el mercado de deuda, donde el rendimiento del bono del Tesoro a 30 años subió siete puntos básicos hasta 5,26%, revirtiendo las ganancias previas tras el anuncio del secretario del Tesoro, Scott Bessent, sobre un aumento en las recompras de deuda a largo plazo. El rendimiento a 10 años tocó 4,71%, cercano a su nivel más alto desde principios de 2025. La intervención del Tesoro, que planea al menos duplicar el tamaño de sus operaciones de recompra, fue recibida con escepticismo por los inversores, quienes dudan de la capacidad de Bessent para controlar de forma creíble los rendimientos a largo plazo, según analistas de TD Securities.
Factores estructurales como las preocupaciones fiscales, la inflación derivada del petróleo y la oferta de deuda ligada a inversiones en inteligencia artificial continúan presionando el mercado. La deuda total de Estados Unidos superó por primera vez los US$40 billones. "Si existe una razón estructural por la cual los rendimientos de los bonos suben, una intervención de corto plazo compra algo de tiempo, pero no necesariamente cambia la trayectoria de largo plazo", comentó Graham Secker de Pictet Wealth Management.
El alza del petróleo, con el Brent subiendo 2,6% hasta US$93,97 por barril y el WTI de septiembre ganando 2,1% hasta US$87,67, añade presión inflacionaria. Las tensiones geopolíticas, exacerbadas por las declaraciones de Donald Trump sobre nuevas medidas contra Irán, reducen las expectativas de una solución al conflicto en Medio Oriente y elevan las dudas sobre la normalización de los flujos de crudo. Las minutas de la Reserva Federal de julio también generaron cautela, con varios funcionarios apoyando un aumento de tasas y otros señalando la posibilidad de futuras subidas si la inflación no mejora.
En este contexto, la incertidumbre sobre la política monetaria de la Fed se mantiene, a la espera de declaraciones clave en el simposio de Jackson Hole. Si bien el oro cedía terreno, el bitcoin superaba los US$70.000 por primera vez desde junio, impulsado por el descenso inicial de los rendimientos. Para Argentina, un escenario de tasas altas y petróleo volátil en EE.UU. implica mayores costos de financiamiento y potencial presión sobre las divisas, además de un impacto indirecto en los precios de los commodities agrícolas si la demanda global se desacelera.
La volatilidad en Wall Street y la suba de rendimientos de bonos estadounidenses impactan directamente en los mercados financieros argentinos, elevando los costos de financiamiento y la percepción de riesgo. La debilidad del consumidor en EE.UU. y las tensiones geopolíticas pueden afectar la demanda de commodities, cruciales para las exportaciones argentinas. Los inversores y productores deben monitorear de cerca la política monetaria de la Reserva Federal y la evolución de los precios del petróleo.

