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Productores de arroz en Entre Ríos advierten sobre riesgo de abandono de siembra por aumento del gasoil
El fuerte incremento del precio del gasoil y la stagnación de los valores del arroz ponen en jaque la viabilidad de la próxima campaña, con riesgo de que muchos productores abandonen el cultivo. Las exportaciones del complejo ya registran una caída del 19%.
- Productores arroceros en Entre Ríos enfrentan crisis por aumento del gasoil.
- Costos de combustible pasaron de 32% a 54% de los costos totales.
- Precios del arroz no se actualizan, generando pérdidas.
- Exportaciones del complejo arrocero cayeron 19% interanual.
- Riesgo de abandono de siembra si no hay financiamiento.
El sector arrocero de Entre Ríos atraviesa una profunda crisis que podría derivar en el abandono de la siembra por parte de numerosos productores. El principal factor desencadenante es el drástico aumento del precio del gasoil, que ha disparado los costos de producción de manera insostenible. Los productores estimaban costos de gasoil cercanos a los $1600 por litro, pero al momento de la cosecha debieron afrontar precios de hasta $2400, alterando completamente la ecuación económica.
El arroz es un cultivo altamente dependiente del combustible, requiriendo entre 400 y 600 litros de gasoil por hectárea. Esto ha llevado a que el costo del combustible represente ahora cerca del 54% de los costos totales de producción, un salto significativo desde el 32% habitual. A esta problemática se suma la falta de actualización en los precios de venta del arroz cáscara, que se mantiene prácticamente sin cambios respecto al año anterior, situándose entre $250 y $270 por kilo. Los números no cierran para los productores, quienes calculan que necesitan obtener entre 12.000 y 12.500 kilos por hectárea para cubrir costos, muy por encima del rendimiento promedio de la zona, que ronda los 8500 kilos.
La situación se agrava por la falta de financiamiento para encarar la próxima campaña y un panorama de exportaciones a la baja. Entre enero y mayo de 2026, el complejo arrocero exportó por US$98,3 millones, lo que representa una caída del 19% interanual. Solo en mayo, las ventas externas retrocedieron un 27%, y el valor promedio de exportación por tonelada disminuyó de US$515 a US$481. La advertencia desde Entre Ríos es clara: sin herramientas de crédito y sin una mejora en la rentabilidad, la cantidad de productores arroceros seguirá disminuyendo.
Este escenario es particularmente preocupante para la provincia de Entre Ríos, principal polo productivo de arroz en Argentina. La falta de rentabilidad en este cultivo tradicional podría tener un impacto significativo en la economía regional, afectando a productores, mano de obra y cadenas de valor asociadas. La dependencia del riego y el consecuente alto consumo de gasoil hacen al sector vulnerable a las fluctuaciones de precios de los combustibles, una variable clave en la coyuntura económica argentina.
Esta noticia es crucial para el sector agroindustrial argentino, especialmente para los productores de arroz en Entre Ríos. El aumento desmedido del gasoil y la falta de actualización de precios impactan directamente en la rentabilidad y viabilidad de la campaña. Los inversores y empresarios del sector agropecuario deben monitorear de cerca las medidas que se puedan implementar para paliar esta situación, así como la evolución de los costos de insumos y los precios de los commodities agrícolas en general. La capacidad de los productores para afrontar la próxima campaña será un indicador clave de la salud del sector.
