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Producción industrial: anticipan caída de 0,7% en el primer semestre y la recuperación pierde impulso
La actividad manufacturera mostró un retroceso del 0,7% en el primer semestre y una baja mensual del 1,7% en junio, con la industria automotriz en declive y alimentos marcando un récord.
- Producción industrial cayó 0,7% en el primer semestre.
- Junio registró una baja mensual desestacionalizada del 1,7%.
- Industria automotriz retrocedió 18,6% en el semestre.
- Alimentos y bebidas alcanzaron un récord histórico en junio.
- Cortes de gas y mayores costos energéticos afectaron a algunas pymes.
La producción industrial argentina exhibe señales de agotamiento, con una contracción del 0,7% en el primer semestre del año, según el Índice de Producción Industrial (IPI) de FIEL. En junio, la actividad manufacturera se mantuvo prácticamente estable en comparación interanual (-0,1%), pero registró una caída mensual desestacionalizada del 1,7%, revirtiendo la leve recuperación observada desde febrero. El segundo trimestre también evidenció un deterioro, con una baja del 1,5% respecto al primero y acumulando cuatro trimestres consecutivos de retrocesos interanuales.
El panorama industrial se caracteriza por una marcada heterogeneidad sectorial. La industria automotriz profundizó su declive, afectada por menores envíos, patentamientos y exportaciones, aunque se observa una recomposición de stocks y un crecimiento de los vehículos electrificados. En contraste, el sector de alimentos y bebidas alcanzó un récord histórico para junio, impulsado por la producción porcina y aviar, y la actividad lechera. Durante el semestre, la refinación de petróleo lideró el crecimiento (+9,4%), seguida por metales básicos (+5,5%) y alimentos (+2,7%). Por su parte, la industria automotriz retrocedió un notable 18,6%.
La composición por tipo de bienes refleja una menor dinámica de inversión y compras de largo plazo, con caídas del 6,2% en bienes de capital y del 8,1% en bienes de consumo durable. Adicionalmente, la actividad industrial enfrentó problemas de abastecimiento energético en junio, con cortes de gas y mayores costos por la adquisición de Gas Natural Licuado (GNL) para grandes usuarios, lo que llevó a algunas empresas a reducir o interrumpir su producción. FIEL advierte que la dinámica reciente es menos alentadora para los próximos meses, con más del 60% de las ramas industriales mostrando reducciones interanuales.
Para Rosario y la región, la desaceleración industrial tiene implicancias directas, especialmente en sectores como el automotriz, que cuenta con importantes plantas en la provincia de Santa Fe. La menor demanda interna y los costos energéticos pueden afectar la competitividad de las industrias locales. La fortaleza del sector alimentario, con un fuerte componente agroindustrial en la región, actúa como un contrapeso, pero la debilidad en bienes de capital y durables anticipa un escenario de cautela para la inversión y el empleo en el corto y mediano plazo. La evolución de la demanda agregada y la estabilidad de los costos energéticos serán claves para una posible reversión de esta tendencia.
La producción industrial es un indicador clave del desempeño económico argentino, afectando directamente a la inversión, el empleo y la competitividad de las empresas. Para inversores y empresarios, es crucial seguir la evolución de sectores como el automotriz y el de alimentos, así como los factores de costos energéticos. La tendencia a la baja, especialmente en bienes de capital, sugiere cautela en las decisiones de inversión a corto plazo.

