Plazo fijo en dólares: cuánto se gana al invertir u$s1.000 en 30 días
Invertir u$s1.000 en un plazo fijo en dólares por 30 días genera entre u$s1,03 y u$s1,48 de interés, según la tasa ofrecida por cada banco.

Las claves de la nota
- Ganancia de u$s1,03 a u$s1,48 por u$s1.000 en 30 días.
- Tasas TNA varían entre 0,05% y 1,80% para depósitos en dólares.
- Banco de Córdoba ofrece la TNA más alta (1,80%) para plazos fijos en dólares.
- Inversión mínima en Banco Nación es de u$s100.
Los ahorristas argentinos que poseen dólares buscan alternativas para rentabilizar sus ahorros sin la necesidad de convertirlos a pesos. El plazo fijo en moneda estadounidense se presenta como una opción, aunque con tasas de interés significativamente más bajas que las de los depósitos en pesos. La Tasa Nominal Anual (TNA) es el indicador clave para comparar la rentabilidad entre distintas entidades bancarias.
Para colocaciones electrónicas a 30 días, las tasas varían considerablemente. El Banco de Córdoba lidera con un 1,80% TNA, mientras que el Banco Nación, Banco Provincia, Banco Galicia y Banco Macro ofrecen un 1,25% TNA. Otras entidades como BBVA se sitúan en el 1,00% TNA, y el Banco Santander presenta la tasa más baja con un 0,05% TNA. Es importante notar que estas tasas son referenciales para principios de noviembre y pueden fluctuar.
Al invertir u$s1.000 durante 30 días, la ganancia varía según la tasa. Con la tasa del Banco Nación (1,25% TNA), se obtienen aproximadamente u$s1,03 de interés, sumando un total de u$s1.001,03 al vencimiento. Si se opta por el Banco de Córdoba (1,80% TNA), la ganancia asciende a unos u$s1,48. El Banco Nación permite constituir estos plazos fijos desde u$s100 a través de sus canales digitales.
La principal ventaja de esta herramienta es la posibilidad de generar un pequeño rendimiento en dólares sin asumir riesgo cambiario. Sin embargo, las ganancias a corto plazo son modestas, apenas superando el dólar mensual para una inversión de u$s1.000 en muchas entidades. Si bien las tasas suelen ser mayores para plazos más largos, esto implica inmovilizar el capital por un período extendido. Frente a un plazo fijo en pesos, la elección depende de la aversión al riesgo cambiario; mientras que los pesos ofrecen tasas más altas, una depreciación del peso podría erosionar esas ganancias al medirlas en dólares. Para quienes priorizan la preservación de sus ahorros en moneda dura, esta opción es viable si se acepta una rentabilidad reducida, pero se debe considerar la imposibilidad de retirar los fondos antes del vencimiento.
