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Menor compra de divisas y alza del riesgo país moderan euforia financiera
La desaceleración en la compra de divisas por parte del BCRA y el aumento del riesgo país están enfriando el optimismo financiero, contrastando con la dinámica económica real que aún enfrenta obstáculos para la reactivación.
- BCRA compró USD 181M en las primeras 7 jornadas de agosto.
- Ritmo de compra de divisas del BCRA se redujo un 70% interanual.
- Riesgo país se acerca a los 500 puntos básicos.
- Índice de Estabilidad Financiera (ISEF) en descenso.
- Dólar mayorista cercano a $1.500.
La euforia financiera que semanas atrás celebraba el Gobierno se ve ahora moderada por dos factores clave: un menor ritmo de adquisición de divisas por parte del Banco Central (BCRA) y una sostenida suba del riesgo país. Si bien la estabilidad cambiaria se mantiene, la autoridad monetaria ha registrado el peor inicio de mes en agosto en cuanto a compras de dólares, acumulando apenas USD 181 millones en las primeras siete jornadas, un 70% menos que en el mismo período de julio. Esta desaceleración limita la capacidad del BCRA para seguir engrosando las reservas y honrar el mandato del FMI.
Paralelamente, el riesgo país, que había mostrado una tendencia a la baja, ha revertido su curso y se acerca a los 500 puntos básicos, alejándose de la ilusión de los 400 puntos. Este incremento, que contrasta con la tendencia regional, se explica por el enfriamiento en las compras de reservas, la caída del equity local y el desempeño negativo de los bonos soberanos argentinos, que caen más que el resto del mundo. El Índice Semanal de Estabilidad Financiera (ISEF) de Analytica, que mide la euforia en los mercados, ha retrocedido por tres semanas consecutivas, reflejando este cambio de escenario.
La dinámica de lo real sigue mostrando los límites de un ajuste que dificulta la reactivación del empleo y el equilibrio fiscal por la caída en la recaudación tributaria. La cercanía del dólar mayorista a los $1.500 también comienza a condicionar la política cambiaria. Para Rosario y la región, esto implica un escenario de mayor cautela para los sectores agroexportadores, que dependen de la liquidación de divisas y de un tipo de cambio competitivo. La volatilidad financiera y la incertidumbre sobre la acumulación de reservas podrían impactar en las decisiones de inversión y financiamiento de las empresas locales.
La moderación de la euforia financiera, marcada por la desaceleración en la compra de divisas del BCRA y el aumento del riesgo país, es crucial para inversores y productores. Es fundamental seguir de cerca la evolución de las reservas, el riesgo país y el tipo de cambio, ya que estos factores impactan directamente en la rentabilidad de las exportaciones, las decisiones de inversión y la estabilidad macroeconómica del país.

