La pobreza habría bajado en 2025, pero el último trimestre marca un cambio de tendencia
Especialistas indican que la pobreza disminuyó en 2025, aunque los últimos tres meses del año evidencian una ruptura en esa tendencia. ExQuanti estima la pobreza en 28,5%, la Universidad Di Tella en 29,7% y la UCA entre 29% y 30%.

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Resumen Inteligente
Puntos Clave
- Pobreza 2025: entre 28,5% y 30% según estimaciones
- Ruptura de la tendencia a la baja en el último trimestre
- Inflación persistente y salarios por debajo de los precios
- Aumento del desempleo y precarización laboral
- Crecimiento económico heterogéneo
- Gobierno celebra la baja general, pero con cautela
Según analistas, la pobreza en Argentina habría cerrado 2025 con una baja, aunque el último trimestre del año mostraría un cambio de tendencia. El gobierno celebraría este descenso, necesitado de buenas noticias tras el fallo favorable en EE.UU. por YPF. Sin embargo, el análisis detallado de los datos revelaría aspectos menos favorables.
Las estimaciones de consultoras como ExQuanti (28,5%), la Universidad Di Tella (29,7%) y la UCA (entre 29% y 30%) confirman la baja en la pobreza durante el segundo semestre de 2025, comparado con el primer semestre (31,6%). A pesar de esto, el incremento de la pobreza en el cuarto trimestre sugiere una posible estanflación, impulsada por una inflación persistente, salarios por debajo de los precios desde agosto de 2025, y un aumento del desempleo y la precarización laboral.
Este cambio de tendencia se da en un contexto de crecimiento económico heterogéneo, que favorece a los sectores generadores de dólares en detrimento de aquellos intensivos en empleo. El Indec reportó un aumento del desempleo en el último trimestre de 2025, mientras que la economía creció, pero la industria y el comercio cayeron.
Esta noticia es relevante para inversores, productores agrícolas y empresarios argentinos porque si bien muestra una mejora general en la pobreza durante 2025, la reversión de la tendencia en el último trimestre advierte sobre posibles desafíos económicos futuros. La combinación de inflación persistente, salarios estancados y aumento del desempleo podría afectar la demanda interna y la rentabilidad de diversos sectores. Monitorear la evolución de estos indicadores es crucial para tomar decisiones informadas.

