Inundaciones en el Paraná: expertos analizan impacto en precios de la carne bovina
La crecida del río Paraná obliga a productores a trasladar miles de vacunos, generando interrogantes sobre el impacto en los precios de la carne. Especialistas anticipan bajas puntuales pero no un efecto significativo en el mercado nacional.

Las claves de la nota
- Posible baja del 5% en algunas categorías de hacienda.
- No se espera impacto significativo en precios nacionales de carne.
- Productores trasladan animales a otros campos para engorde.
- Lluvias persistentes dificultan caminos y alimentación de ganado.
La persistente crecida del río Paraná ha forzado a miles de productores ganaderos a evacuar sus vacunos de las islas, generando preocupación por el futuro de los animales y la posible alteración de los precios de la carne. Ante esta situación, especialistas del sector consultados por LA NACION coinciden en que, si bien podrían observarse bajas puntuales en algunas categorías de hacienda, no se espera un impacto considerable en los valores a nivel nacional ni en el precio final para el consumidor.
Juan Pedro Colombo, consignatario de hacienda, señaló que la mayor oferta de animales podría generar una leve presión bajista, estimando una posible baja semanal cercana al 5% en algunas categorías. Sin embargo, destacó que la época del año, con menor disponibilidad general de hacienda, atenuará estas consecuencias, evitando caídas abruptas.
Andrés Halle, consultor ganadero, agregó que la crecida era esperada, permitiendo a muchos productores organizar el traslado de sus animales. Subrayó que la mayoría de los vacunos evacuados aún no han alcanzado el peso óptimo para faena, por lo que es probable que sean trasladados a otros campos para continuar su engorde, limitando su ingreso inmediato al mercado.
Ignacio Iriarte, analista del mercado ganadero, coincidió en la ausencia de un efecto inmediato significativo, explicando que las islas son utilizadas principalmente para el engorde estacional. Advirtió, no obstante, sobre la alta ocupación de los feedlots y el potencial deterioro de caminos rurales por las lluvias persistentes, lo que podría dificultar la alimentación y el traslado de hacienda terminada hacia los frigoríficos, impactando en la oferta futura.
Diego Ponti, analista ganadero de AZ Group, diferenció el impacto local en los productores del efecto a nivel nacional. Estimó que, si bien la situación es compleja para los productores afectados, la cantidad de animales en situación crítica (entre 50.000 y 80.000 cabezas) no alteraría significativamente el mercado nacional de 800.000 cabezas en la región. Reconoció que la venta de urgencia por falta de campo o mayores costos podría generar una presión bajista a corto plazo, pero aclaró que el precio de la carne no se forma directamente por los costos del productor.
