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Economía argentina en "serrucho": subas y bajas mensuales y previsiones recortadas para 2026
La actividad económica argentina muestra una dinámica volátil con avances y retrocesos mensuales, descripta como "serrucho". Las previsiones de crecimiento para 2026 fueron recortadas por debajo del 3,5% ante el estancamiento del consumo, crédito restringido y desafíos en industria y construcción.
- Economía con dinámica de "serrucho" (subas y bajas mensuales)
- Previsiones de crecimiento para 2026 recortadas por debajo del 3,5%
- Consumo interno débil y crédito restringido
- Industria y construcción en letargo, agro y energía en expansión
- Deterioro del crédito y erosión del ingreso disponible
La economía argentina transita una fase de marcada volatilidad, caracterizada por avances y retrocesos mensuales que los analistas describen como una dinámica de "serrucho". El primer cuatrimestre de 2026 evidenció este patrón, con crecimiento en enero, caída en febrero, un rebote en marzo y una nueva contracción estimada para abril. Si bien se espera un crecimiento para el año, la mayoría de los pronósticos han sido ajustados a la baja, situándose por debajo del 3,5%.
Este escenario de estancamiento con oscilaciones mensuales se ve condicionado por la debilidad del consumo interno, los efectos persistentes del endurecimiento del crédito, la presión de la competencia externa sobre la industria, la falta de reactivación de la obra pública y el impacto de las tarifas en el ingreso disponible. Si bien sectores como la energía y la minería muestran un ritmo de crecimiento, la actividad general se mantiene sujeta a vaivenes, con un comportamiento "a dos velocidades": expansión en agro, minería y energía, frente a un letargo en industria y construcción.
El dato oficial del EMAE de abril, a publicarse el 29 de junio, será crucial para evaluar la profundidad del retroceso y determinar si la economía podrá superar esta tendencia de "serrucho" o si se extenderá al segundo semestre. Informes preliminares de consultoras privadas ya anticipan una desaceleración en abril, con caídas interanuales y mensuales en la construcción y la industria manufacturera. La demanda interna en la industria se ve limitada por la pérdida de poder adquisitivo y el atraso cambiario, mientras que la construcción sufre la ausencia de reactivación y la paralización de la obra pública.
La debilidad de la demanda interna, vinculada al deterioro del crédito tras la suba de encajes bancarios en 2025 y la erosión del ingreso disponible de los hogares, son factores clave detrás de este subibaja. La porción creciente de ingresos destinada a gastos fijos reduce la capacidad de consumo en otros rubros, impactando directamente en el consumo masivo. La dinámica de "serrucho" parece ser una característica estructural de la coyuntura actual.
Esta noticia es relevante para inversores y empresarios argentinos ya que describe un panorama económico de estancamiento con alta volatilidad, lo que dificulta la planificación y la inversión. La debilidad del consumo y el crédito, junto con la disparidad sectorial, son factores clave a observar para anticipar el desempeño de diversos sectores productivos y financieros en el corto y mediano plazo. Se debe prestar atención a los próximos datos del EMAE y a las medidas que puedan impactar el poder adquisitivo y el financiamiento.

