Los pendientes del funcionario desplazado en Economía: bono para proveedores y las rutas a las que apunta Caputo para la reactivación
El Gobierno prepara un instrumento para saldar deudas con empresas constructoras, mientras el ministro Luis Caputo impulsa la licitación de 12.000 kilómetros de rutas nacionales para reactivar el sector en el segundo semestre, aunque hay dudas sobre su impacto.
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Resumen Inteligente
Puntos Clave
- Deuda flotante del Estado: Salto de $2 billones en marzo, alcanzando $4.044.758,20 millones.
- Anuncio de bono para constructoras proveedoras del Estado, demorado por recambio de autoridades.
- Licitación de 12.000 kilómetros de rutas nacionales para reactivar la construcción.
- Escepticismo del sector sobre el impacto real de las concesiones, que afectan solo el 30% de la obra pública.
- Nuevo secretario de Infraestructura, Fernando Herrmman, sin experiencia previa en obra pública.
La salida de Carlos Frugoni de la Secretaría de Coordinación de Infraestructura, tras irregularidades en su declaración jurada, dejó en suspenso el anuncio de un bono para saldar deudas con empresas constructoras y la licitación de 12.000 kilómetros de rutas nacionales. El nuevo secretario, Fernando Herrmman, asume en un contexto de preocupación por la deuda flotante del Estado, que en marzo experimentó un salto de $2 billones, alcanzando los $4.044.758,20 millones desde los $1.950.414,50 millones de febrero.
El ministro de Economía, Luis Caputo, deposita expectativas en las concesiones de rutas para impulsar la reactivación de la construcción a partir de mitad de año, proyectando que para junio/julio ya estarán en obra 9.000 kilómetros de corredores viales y se iniciará la licitación de otros 12.000 kilómetros. Sin embargo, fuentes del sector expresan escepticismo, señalando que el 70% de la actividad constructora es obra privada, por lo que el impacto de las concesiones en obra pública (que representa el 30%) sería limitado. La falta de experiencia de Herrmman en obra pública se suma a la incertidumbre sobre la implementación de estas medidas y la continuidad de los pagos.
Esta noticia es crucial para inversores y empresarios argentinos, especialmente aquellos vinculados al sector de la construcción y proveedores del Estado. La magnitud de la deuda flotante y el posible lanzamiento de un bono para saldarla impactan directamente en la liquidez y solvencia de las empresas. Además, las estrategias del Gobierno para reactivar la economía a través de la infraestructura, junto con las dudas sobre su efectividad y la inexperiencia del nuevo funcionario, generan un escenario de incertidumbre que requiere seguimiento.

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