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Crédito en pesos al sector privado cayó en mayo por mora y mayores requisitos; préstamos en dólares crecieron
El crédito en pesos al sector privado experimentó una contracción real desestacionalizada del 0,1% en mayo, marcando el segundo mes consecutivo de baja. Este retroceso se atribuye al aumento de la morosidad en las carteras bancarias, lo que llevó a las entidades a endurecer las condiciones de acceso al financiamiento, afectando especialmente a las familias. En contraste, los préstamos en dólares continuaron su tendencia alcista.
- Crédito en pesos al sector privado cayó 0,1% real en mayo.
- Morosidad en hogares escaló al 12% en abril.
- Crédito en dólares al sector privado creció 3% en mayo.
- Empresas mostraron leve crecimiento en crédito en pesos.
- Familias registraron retroceso en financiamiento en pesos.
El crédito en pesos al sector privado experimentó una contracción por segundo mes consecutivo en mayo, registrando una caída del 0,1% en términos reales y desestacionalizados. Este retroceso, aunque leve comparado con el 1,4% de abril, confirma una tendencia de freno en el financiamiento bancario en moneda local. La principal causa de esta desaceleración no parece ser el encarecimiento del crédito, ya que las tasas activas se mantuvieron estables, sino el endurecimiento de las condiciones de otorgamiento por parte de las entidades financieras. Los bancos han ajustado sus criterios ante el incremento de la morosidad en sus carteras, que pasó del 7% en marzo al 7,2% en abril, afectando especialmente al segmento de hogares donde escaló del 11,5% al 12%.
Esta situación impacta de manera diferenciada. El financiamiento a las familias retrocedió un 0,3% real desestacionalizado, con una caída pronunciada en préstamos personales (-1,1%), mientras que el crédito a empresas mostró una leve recuperación del 0,1% real desestacionalizado, impulsado por los adelantos. Es relevante notar que, a pesar de estas fluctuaciones coyunturales, el mercado financiero argentino mantiene el nivel más alto de intermediación en ocho años, reflejando una tendencia estructural positiva impulsada por la normalización macroeconómica. Sin embargo, la morosidad actúa como un freno inmediato en el otorgamiento de nuevos préstamos.
En contraste, el crédito en dólares al sector privado mantuvo su dinamismo, con un crecimiento del 3% desestacionalizado en mayo, sumando siete meses consecutivos de alzas. Este avance fue generalizado, tanto para empresas como para personas físicas, con incrementos significativos en financiamiento de bienes durables y tarjetas de crédito. La acumulación de préstamos en dólares en lo que va del año supera los USD 4.500 millones. Este comportamiento divergente entre pesos y dólares subraya la búsqueda de estabilidad y cobertura por parte de los agentes económicos ante la incertidumbre local.
Para Rosario y la región, este escenario implica un menor acceso a financiamiento en pesos para familias y pequeñas y medianas empresas locales, lo que podría ralentizar el consumo y la inversión productiva. Las empresas que operan con divisas o tienen acceso a financiamiento en dólares se verán en una posición más favorable. La evolución de la morosidad y la política crediticia de los bancos serán claves a vigilar en los próximos meses, así como la dinámica del crédito en moneda extranjera como refugio y motor de actividad.
Esta noticia es crucial para inversores, empresarios y productores argentinos, ya que detalla la contracción del crédito en pesos, un factor clave para la inversión y el consumo interno. La divergencia con el crédito en dólares resalta la búsqueda de refugio y estabilidad. Es fundamental seguir de cerca la evolución de la morosidad y las políticas crediticias bancarias, así como el comportamiento del crédito en moneda extranjera, para anticipar tendencias en la actividad económica y el acceso a financiamiento.

