Inflación de Alimentos: Aceleración Semanal y Suba Mensual del 2,7% en Septiembre
Los precios de alimentos y bebidas treparon un 1,7% en la última semana de septiembre, elevando la inflación mensual del rubro al 2,7%. Las subas fueron impulsadas por bebidas, carnes, verduras y panificados.

Las claves de la nota
- Inflación de alimentos: 2,7% mensual promedio.
- Aumento semanal del 1,7% en la última semana de septiembre.
- Bebidas e infusiones lideraron las subas con 14,0%.
- Carnes, verduras y panificados también registraron alzas significativas.
La inflación de alimentos y bebidas ha mostrado una aceleración preocupante en la última semana de septiembre, según datos de la consultora LCG. El rubro registró un alza del 1,7% en los últimos siete días del mes, marcando su tercera suba semanal consecutiva. Este incremento ha llevado la inflación mensual promedio de las últimas cuatro semanas al 2,7%, un salto de 0,9 puntos porcentuales respecto al período anterior.
El impulso principal provino de un disparo en los precios de bebidas e infusiones para el hogar, que escalaron un 14,0% en el promedio mensual. A su vez, las carnes (+1,1%), verduras (+3,9%) y productos panificados (+2,1%) también experimentaron fuertes aumentos, representando más del 50% del incremento semanal y afectando directamente el presupuesto de las familias argentinas.
Esta dinámica en el cierre de septiembre enciende alarmas sobre la persistencia de las presiones inflacionarias en la canasta básica. La aceleración semanal sugiere una rápida traslación de costos a precios, un fenómeno recurrente en la economía argentina. Si bien algunas categorías como azúcar, aceites y frutas mostraron variaciones negativas en el promedio mensual, la tendencia general apunta a una presión alcista sostenida.
Para Rosario y la región, esta aceleración inflacionaria tiene un impacto directo en el poder adquisitivo de los consumidores y en los costos de producción para el sector agroalimentario. Los productores locales enfrentan el desafío de trasladar estos mayores costos a sus precios de venta, mientras que los consumidores ven mermada su capacidad de compra. Los antecedentes de alta inflación en Argentina sugieren que esta tendencia podría mantenerse si no se implementan medidas efectivas de estabilización.
