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Inflación de agosto: el IPC subió 1,7% y se desaceleró respecto a julio
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) marcó un alza del 1,7% en agosto, menor al 2,1% de julio, impulsado por la desaceleración de precios estacionales. Sin embargo, se anticipa una cifra similar o levemente superior para septiembre.
- IPC de agosto: 1,7%
- Vivienda lideró las subas (+2,6%)
- Frutas y verduras con fuertes aumentos en GBA
- Inflación de septiembre se proyecta similar o superior
La inflación en Argentina mostró una desaceleración durante agosto, registrando un aumento del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del 1,7%, una merma respecto al 2,1% observado en julio. Esta moderación se atribuye principalmente a la influencia de factores estacionales que impactaron en ciertas categorías de precios.
Dentro de las divisiones que componen el IPC, la categoría Vivienda experimentó el mayor incremento con un +2,6%, explicado fundamentalmente por los ajustes en las tarifas de servicios públicos como gas y electricidad. Otras divisiones que superaron el promedio general de alzas incluyeron Educación, Bienes y servicios varios, Salud, Comunicación, y Bebidas alcohólicas. Si bien la categoría de Restaurantes y hoteles también registró alzas, su ritmo de crecimiento se desaceleró considerablemente en comparación con julio, en parte debido al fin del receso invernal, un factor que también contribuyó a una variación nula en Recreación y cultura.
Por debajo del promedio general, se ubicaron las subas en Alimentos, Transporte y Equipamiento del hogar. Sorprendentemente, Prendas de vestir experimentó una variación negativa del -0,6%, atribuida a ajustes estacionales que ya se habían reflejado en meses anteriores. En el Gran Buenos Aires (GBA), la dinámica de precios mostró mayores alzas en frutas y verduras, como cebolla (+42,7%) y zapallo anco (+35,5%), mientras que las carnes mantuvieron una mayor estabilidad.
A futuro, consultoras como Equilibra anticipan que la tasa de inflación para septiembre se mantendría similar o incluso ligeramente superior a la de agosto. Esto se debe, en parte, al inicio de la temporada primavera-verano que impulsaría los precios de la ropa, revirtiendo la tendencia deflacionaria de los meses previos. Para la región de Rosario y la provincia de Santa Fe, la persistencia de la inflación, aunque moderada, sigue siendo un factor de preocupación para el consumo y la planificación empresarial, especialmente en sectores sensibles a los costos de energía y alimentos.
La evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC) es crucial para inversores y empresarios argentinos, ya que impacta directamente en el poder adquisitivo, los costos de producción y las decisiones de inversión. La desaceleración en agosto, aunque positiva, no elimina la presión inflacionaria general. Es importante seguir de cerca las proyecciones para septiembre y la incidencia de los ajustes tarifarios y la variación de precios en el sector agropecuario.

