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El súper RIGI llega al Congreso: quiénes son los destinatarios del nuevo plan para inversiones por más de US$ 1.000 millones
El Gobierno presentó en el Congreso el proyecto de Súper RIGI, un régimen de incentivos para atraer inversiones superiores a los US$ 1.000 millones en industrias del futuro, como baterías de litio y autos eléctricos.
- Inversiones superiores a US$ 1.000 millones
- Beneficios fiscales y cambiarios
- Industrias del futuro
- Barrera de entrada alta
- Estabilidad normativa por 30 años
El Poder Ejecutivo ha presentado en el Congreso el proyecto de ley del Súper Régimen de Incentivos a Grandes Inversiones (RIGI), una iniciativa diseñada para captar capitales superiores a los US$ 1.000 millones en actividades económicas novedosas para Argentina. Este nuevo régimen amplía los beneficios del RIGI original y se enfoca específicamente en "industrias del futuro", como la fabricación de baterías de litio, vehículos eléctricos, paneles solares, turbinas eólicas y la cadena de valor del uranio.
La principal característica del Súper RIGI es su alta barrera de entrada, requiriendo una inversión mínima de US$ 1.000 millones en activos computables, con un compromiso de desembolso del 20% en los primeros dos años. El objetivo es atraer proyectos de gran envergadura, intensivos en capital y tecnología, con potencial exportador y necesidades de financiamiento a largo plazo. Se especula que este régimen podría atraer a grandes inversores internacionales del sector tecnológico, como Elon Musk o Peter Thiel, quienes ya han mostrado interés en proyectos de gran escala en el país.
En cuanto a los beneficios, el Súper RIGI propone una alícuota reducida del 15% en el Impuesto a las Ganancias para los Vehículos de Proyecto Único (VPU) adheridos, amortización acelerada, deducción de quebrantos sin límite temporal y una tasa del 3,5% sobre dividendos. Además, se contemplan exenciones en derechos de importación y exportación, y una alícuota única del 10% para contribuciones patronales en nuevas relaciones laborales. El tratamiento cambiario también es un atractivo clave, permitiendo la libre disponibilidad progresiva de los cobros de exportación y exceptuando la liquidación de divisas por aportes de capital y financiamientos.
La estabilidad normativa por 30 años, garantías contra actos confiscatorios y acceso irrestricto a la Justicia son otros pilares del proyecto, buscando generar un marco de seguridad jurídica para las inversiones. La iniciativa busca evitar la superposición con el RIGI original, impidiendo que empresas ya adheridas a este último puedan acceder al Súper RIGI. La aprobación de este régimen podría ser un impulso significativo para sectores estratégicos en Argentina, aunque su implementación y el impacto real en la economía, incluyendo la región de Rosario y su potencial industrial, requerirán un seguimiento detallado.
Este proyecto de ley es crucial para inversores y empresarios que buscan oportunidades en sectores de alta tecnología y energía en Argentina. La magnitud de las inversiones requeridas y los beneficios ofrecidos marcan un punto de inflexión potencial. Es fundamental seguir de cerca el debate legislativo y los detalles de implementación para evaluar su impacto real en la economía y la atracción de capital extranjero.

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