De Vaca Muerta a la IA: el talento femenino que Argentina desaprovecha y necesita para crecer
Más de 30 mujeres líderes lanzaron la red VEGA para incidir en decisiones económicas clave, desde la transición energética hasta el impacto de la inteligencia artificial, buscando aprovechar el 50% del talento nacional. Se destacó la baja participación femenina en carreras técnicas y la brecha de retención por responsabilidades de cuidado.

Las claves de la nota
- Lanzamiento de red VEGA para potenciar talento femenino.
- Brecha del 20% en participación laboral femenina hace décadas.
- Baja participación femenina en carreras técnicas (4-5% en ingeniería).
- Necesidad de integrar el cuidado como infraestructura productiva.
- Participación femenina en energía (Vaca Muerta) es del 22%.
En un contexto de urgencia por la competitividad, el mundo corporativo argentino ha puesto el foco en la representación femenina como motor de crecimiento económico. La premisa fundamental es que "un país que quiere crecer no se puede dar el lujo de desaprovechar el 50% de su talento". En este marco, más de 200 ejecutivos y dirigentes se reunieron para lanzar la red VEGA (Voces de Equidad y Género en Acción), que congrega a más de 30 referentes de diversos sectores.
Carolina Castro, presidenta de Industrias Guidi, enfatizó que VEGA busca abordar los grandes desafíos del país, como el crecimiento y la generación de empleo, a través de la equidad y la diversidad como estrategias concretas de desarrollo. Silvia Lospennato, legisladora porteña, subrayó la "parálisis estructural" en la participación económica de las mujeres, con una brecha de 20 puntos que persiste décadas. Se argumenta que esto no es solo una cuestión de justicia, sino una "clave de la estrategia de desarrollo" para los próximos años.
La iniciativa busca tender acuerdos transversales entre la política y el sector privado, rompiendo sesgos históricos y promoviendo la articulación para fortalecer la competitividad en una economía volátil. Brenda Austin, legisladora cordobesa, resaltó la necesidad de que la política salga de sus "egos" y reconozca el rol de un sector privado "pujante" para acortar las brechas de desarrollo.
El análisis se centró en sectores clave como la energía y el cuidado. En la industria energética, apalancada por Vaca Muerta, la participación femenina ronda apenas el 22%, a pesar de proyectarse la generación de 80.000 a 100.000 empleos. El desafío es conectar la formación técnica con la producción, dado que si bien las mujeres representan el 60% de los egresados universitarios, solo el 28% lo hace en ingeniería, y en especialidades como mecánica o electromecánica, la cifra desciende al 4%-5%. Asimismo, se abordó la brecha de retención por responsabilidades de cuidado doméstico, proponiendo que el cuidado sea visto como "infraestructura productiva resuelta", especialmente en parques industriales donde la presencia femenina es mínima (12,4% en Almirante Brown).
