Corea del Norte niega hackeo a Binance; sector privado confirma pista norcoreana
El régimen de Pionyang desestimó las acusaciones del FBI sobre el robo de u$s6.300 millones a Binance, calificándolas de "retórica absurda". Sin embargo, peritos de la industria blockchain confirmaron la vinculación con grupos norcoreanos como TraderTraitor y el Grupo Lazarus, mientras Binance gestiona retiros masivos.

Las claves de la nota
- Hackeo a Binance: u$s6.300 millones robados.
- Corea del Norte niega implicación.
- Sector privado confirma pista norcoreana.
- Binance registra salidas netas de u$s5.800 millones.
- Fondo SAFU utilizado para mitigar golpe.
Corea del Norte ha rechazado categóricamente las acusaciones del FBI que lo señalan como responsable del masivo robo de criptomonedas a la plataforma Binance, cifrado en u$s6.300 millones. Kim Yo-jong, hermana del líder Kim Jong-un, calificó las imputaciones de "retórica absurda" y acusó a Estados Unidos de culpar a su país ante cualquier incidente informático. Esta postura del régimen choca directamente con los hallazgos del sector privado.
Firmas especializadas en inteligencia blockchain, como Elliptic, han confirmado que la evidencia en la cadena de bloques (blockchain) respalda la atribución del FBI, identificando a TraderTraitor como una célula vinculada al Estado norcoreano. Se estima que ya se han congelado o incautado u$s2.850 millones de los fondos sustraídos, y los investigadores continúan rastreando el botín restante, compartiendo direcciones de billeteras digitales con exchanges para frenar nuevas transferencias.
La investigación también ha vinculado la maniobra contra Binance con el infame Grupo Lazarus, una organización de ciberdelincuencia norcoreana con un historial de ataques a entidades financieras y criptoempresas. El Departamento del Tesoro de EE.UU. ya había sancionado a grupos como Lazarus, Bluenorff y Andariel en 2019 por su conexión con la inteligencia militar norcoreana.
Paralelamente, Binance experimentó una salida neta de activos de u$s5.800 millones tras reanudar los retiros, lo que obligó a la plataforma a utilizar cerca de la mitad de las reservas de Bitcoin de su fondo de emergencia (SAFU) para amortiguar el impacto. Este incidente subraya los riesgos inherentes a la concentración de activos en plataformas centralizadas y la importancia de la autocustodia y la transparencia en el ecosistema cripto.
