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Empresarios cristianos: "El superávit fiscal es un punto de partida, no hay magia"
En el cierre de su Encuentro Anual, los empresarios cristianos de ACDE enfatizaron la necesidad de consensos y diálogo para definir un proyecto común, destacando que el superávit fiscal es un paso inicial y no una solución mágica. Se abordó también el impacto de la Inteligencia Artificial en los negocios.
- Superávit fiscal es un punto de partida.
- Necesidad de consensos y diálogo.
- Impacto de la Inteligencia Artificial.
- Rol determinante del factor humano.
- Proyecto común para el país.
El Encuentro Anual de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) reunió a más de 500 empresarios bajo el lema "Lo esencial, ahora", evidenciando una profunda preocupación por el rumbo económico y social de Argentina. Víctor Valle, presidente de ACDE, subrayó que "el superávit fiscal es necesario pero es un punto de partida", haciendo un llamado a "estimular consensos y diálogo" para definir un "proyecto común" que beneficie a las familias y a las futuras generaciones. El mensaje, influenciado por una comunicación del Papa Francisco, instó a los empresarios a no "mirar para otro lado" y a adoptar el "camino del Encuentro" propuesto por el Evangelio.
Durante las jornadas, se abordó el impacto de la Inteligencia Artificial (IA) en las organizaciones, con debates sobre dilemas éticos y el ambiente de negocios. Gustavo "Paco" Manriquez, CEO del Supervielle, advirtió sobre la inestabilidad derivada de "elegir entre una autopista o una colectora", refiriéndose a la polarización política y sus consecuencias económicas. Sofía Pescarmona, del grupo Pescarmona, compartió experiencias de reconversión en la industria del vino, mientras que Mariano Bosch, CEO de Adecoagro, detalló la transformación de una planta industrial, destacando la importancia de la relación comunitaria.
La aplicación de la IA fue otro eje central. Ejecutivos como Manriquez y Pescarmona compartieron sus procesos de aprendizaje y cómo la tecnología ayuda a optimizar tareas y reducir tiempos, aunque se reconoció la necesidad del "juicio y la responsabilidad" humana ante contextos ambiguos, como señaló Majd Sakr de Accenture. Se enfatizó que, si bien la IA puede escalar operaciones, el factor humano sigue siendo determinante, especialmente en la formulación de las preguntas correctas y en la readaptación de las personas. El encuentro reafirmó la visión de que la innovación y la gestión de tensiones son claves para el progreso empresarial en Argentina, siempre con una base ética y de propósito.
La ACDE, representando a un sector clave de la economía argentina, ha puesto el foco en la necesidad de un proyecto de país que trascienda la coyuntura. La mención del superávit fiscal como un punto de partida, y no como una solución mágica, resalta la complejidad de los desafíos económicos que enfrenta Argentina. Los inversores y productores deben estar atentos a la evolución de las propuestas de consenso y diálogo, así como a la implementación de políticas que apunten a la estabilidad macroeconómica y al crecimiento sostenible, más allá de las turbulencias políticas y tecnológicas que se vislumbran.

