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Gobierno ultima decreto para bajar retenciones al campo y la industria: ¿cuándo y cómo impactará?
El Gobierno publicará entre el viernes y la próxima semana un decreto que establecerá la baja gradual de retenciones al campo y la industria. La medida busca impulsar exportaciones y sostener la producción, con reducciones que comenzarán a aplicarse en junio.
- Baja de retenciones al campo y la industria desde junio.
- Trigo y cebada: del 7,5% al 5,5% de retenciones.
- Soja: reducción gradual hasta el 15% para 2028.
- Industria: 0% de retenciones en junio.
- Costo fiscal estimado de US$ 1.200 millones.
El Gobierno argentino se encuentra en la etapa final de los detalles de un decreto que implementará una reducción progresiva de las retenciones (derechos de exportación) tanto para el sector agropecuario como para la industria. Se espera que el anuncio formal y la publicación del decreto ocurran entre este viernes y la semana entrante, con el objetivo de que el nuevo esquema comience a regir en los primeros días de junio.
Fuentes del equipo económico confirmaron que la baja más inmediata se aplicará al trigo y la cebada, cuyos derechos de exportación disminuirán del 7,5% al 5,5%. Para la soja, la reducción será más escalonada: un 0,25% mensual en 2027 hasta alcanzar el 21%, y un 0,50% mensual en 2028 para llegar al 15%. El Presidente Javier Milei anunció esta medida, destacando la intención de revalidar el apoyo del campo en un año electoral. El ministro de Economía, Luis Caputo, brindó detalles adicionales, señalando que esta baja busca incentivar la liquidación de divisas y desalentar la especulación por parte de los productores, quienes habrían estado reteniendo stocks ante la expectativa de una merma en las retenciones.
El nuevo esquema también contempla reducciones trimestrales para el girasol (del 4,5% al 3% para fines de 2028) y para el maíz y sorgo (del 8,5% al 5,5% para fines de 2028). En el sector industrial, las retenciones para automotores, petroquímicos, maquinaria y equipos, entre otros, pasarán del 4,5% a 0% en junio de este año. La medida representa un costo fiscal de US$ 1.200 millones, que el Gobierno planea compensar con otras medidas si fuera necesario, como el aplazamiento del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) o el incremento de impuestos a los combustibles, para cumplir con la meta de superávit primario del 1,4% del PBI en 2026.
El impacto en Rosario y la región, uno de los principales polos agroindustriales del país, podría ser significativo. La reducción de retenciones al trigo y la cebada, cultivos de gran importancia para la campaña fina, podría incentivar la siembra y mejorar la rentabilidad de los productores locales. La previsibilidad que genera esta medida, sumada a condiciones climáticas favorables, podría impulsar la actividad económica en la zona. A futuro, la consolidación de estas bajas y la estabilidad del sector agroexportador serán claves para el desarrollo económico de la región y del país, especialmente ante los desafíos de financiamiento y la necesidad de acumular reservas.
Esta medida es crucial para inversores y productores agropecuarios, ya que impacta directamente en la rentabilidad de las exportaciones de commodities clave como la soja, el trigo y la cebada. Los empresarios industriales también verán un alivio fiscal. Es importante seguir de cerca la publicación del decreto y la implementación efectiva de las bajas para evaluar el impacto en los flujos de comercio y la liquidación de divisas. La reacción del mercado y la capacidad del gobierno para mantener el equilibrio fiscal serán factores a vigilar.

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