
Imagen ilustrativa
El dólar inició junio en alza y pone en jaque la estrategia de carry trade
La moneda estadounidense presentó subas en todas sus cotizaciones al inicio de junio. El mercado analiza por cuánto tiempo más será rentable la estrategia de hacer tasa en pesos para luego pasarse a dólares.
- Dólar mayorista subió 2,3% en los primeros días de junio.
- Contado con liquidación superó los $1.511.
- Expectativa de tipo de cambio a fin de año: $1.658.
- Tasa en pesos (1,84% mensual) aún supera expectativa de depreciación.
Los primeros días de junio marcaron un giro en el frente cambiario argentino, con el dólar presentando subas en todas sus cotizaciones. El tipo de cambio mayorista acumuló un 2,3% de alza en las primeras jornadas del mes, mientras que el minorista avanzó $30 en los bancos. Si bien la suba fue controlada por el Banco Central, esta tendencia reaviva el debate sobre la duración del carry trade, la estrategia que permitió obtener ganancias en moneda dura a través de tasas en pesos desde principios de año.
El dólar mayorista cerró la semana a $1.440,5, todavía por debajo del techo de la banda de flotación. En paralelo, el contado con liquidación superó los $1.511. Analistas de GMA Capital señalan que una menor oferta oficial de cobertura en el mercado de futuros del Banco Central podría haber desviado demanda hacia el mercado spot, impulsando la suba inicial. Adicionalmente, la depreciación de monedas regionales y una mayor demanda de cobertura por parte de minoristas y productores también contribuyeron a la presión alcista.
Las expectativas del mercado, según el Relevamiento de Expectativas del Mercado del BCRA, apuntan a que el tipo de cambio alcance los $1.658 a fin de año, lo que sugiere un margen de apreciación para el dólar. Ante este escenario, las opiniones en la City se dividen: algunos analistas recomiendan cerrar posiciones de carry trade y rotar hacia instrumentos en hard-dollar, como la curva soberana, ante la expectativa de una menor liquidación del agro y mayor demanda importadora en la segunda mitad del año. Por otro lado, otros ven margen para que la estrategia continúe, destacando la liquidación pendiente de deuda corporativa y el desempeño de exportaciones de energía y minería, proyectando un tipo de cambio de cierre anual entre $1.550 y $1.600.
La consultora LCG, si bien advierte que el diferencial entre la tasa en pesos y la expectativa de depreciación se achica, considera que el carry trade aún se mantiene vigente. La tasa mensual en pesos (1,84%) sigue superando la expectativa de depreciación mensual implícita en los contratos de futuros y dollar linked, que se ubica en torno al 1,67% para julio y cercano al 2% para los meses siguientes. La clave para los próximos días será observar si la demanda se modera o si el rally del tipo de cambio se consolida.
La evolución del dólar y la sostenibilidad del carry trade son cruciales para inversores y productores argentinos. Es fundamental monitorear la intervención del Banco Central, la liquidación de divisas por exportaciones y la demanda importadora para anticipar movimientos futuros en el tipo de cambio.

