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¿Fin del mito? Con los recursos naturales no nos salvamos: minería y Vaca Muerta aportan solo 1% del empleo y 5% del valor agregado
Un estudio de los economistas Andrés López y Juan Carlos Hallak revela que la minería y Vaca Muerta generan solo el 1% del empleo y el 5% del valor agregado en Argentina, destacando la necesidad de agregar valor a las exportaciones y la capacidad existente para hacerlo.
- Recursos naturales aportan 1% empleo, 5% valor agregado.
- Servicios generan 74% empleo, 68% valor agregado.
- Exportaciones concentradas en agro (53%).
- Necesidad de agregar valor e innovar en exportaciones.
Un reciente análisis de los economistas Andrés López y Juan Carlos Hallak, presentado en la Universidad Tres de Febrero, cuestiona la idea de que la abundancia de recursos naturales por sí sola puede impulsar el desarrollo económico de Argentina. El trabajo, titulado "El lugar de Argentina en el mundo, más allá de los recursos naturales", subraya que, si bien Argentina posee vastas reservas de gas en Vaca Muerta y minerales en la Cordillera, su disponibilidad comparativa es menor a la de países como Australia, Noruega y Canadá. De hecho, las exportaciones argentinas de commodities basadas en recursos naturales se sitúan en US$ 1.200 por habitante, una cifra significativamente inferior a la de naciones desarrolladas con economías basadas en recursos, como Noruega (US$ 30.000 per cápita).
El estudio revela que la mayor parte del empleo y valor agregado en Argentina se genera en el sector de servicios (74% del empleo privado registrado y 68% del valor agregado), seguido por la industria manufacturera (19% del empleo y 18% del valor agregado). Las industrias extractivas, a pesar de ser un foco de inversión, solo aportan el 1% del empleo y el 5% del valor agregado. Las exportaciones argentinas continúan concentradas en productos agropecuarios, con el complejo oleaginoso, cerealero y de carne/cueros explicando cerca del 53% del comercio exterior entre 2021-2024. Si se suman petróleo, gas y minería, estos sectores representan más del 65% de las exportaciones.
Los autores argumentan que la estabilización económica es un requisito, pero no suficiente para un crecimiento sostenido. Proponen una trayectoria de desarrollo e internacionalización productiva basada en la inversión en capital físico, humano y la capacidad de generar valor a través de la innovación, el diseño y la calidad, diversificando la estructura productiva y exportadora hacia productos de mayor complejidad. La buena noticia es que esta estrategia ya está en marcha en diversos sectores. Empresas como el Instituto Massone (hormonas), Sinteplast (pinturas con asesoramiento), Arcor (golosinas adaptadas), Jazmín Chebar (moda), Laboratorios Raffo (medicamentos hormonales) y Promedón (implantes médicos) son ejemplos de cómo la diferenciación y la agregación de valor permiten competir exitosamente en mercados internacionales, demostrando que Argentina puede trascender su dependencia de los recursos naturales.
Este análisis es crucial para inversores y productores argentinos, ya que redefine el potencial de crecimiento más allá de los commodities. Destaca la importancia de la diversificación y la agregación de valor en las exportaciones, sugiriendo oportunidades en sectores de mayor complejidad. Los empresarios deben vigilar las tendencias de innovación y desarrollo de productos con valor agregado para identificar nichos de mercado y estrategias de internacionalización exitosas.

