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Inteligencia artificial: Impacto limitado en productividad y empleo según Oxford Economics
Un informe de Oxford Economics revela que la inteligencia artificial aún no genera un impacto significativo en la productividad y el mercado laboral global, con su uso empresarial mayormente enfocado en tareas básicas. El gasto en IA se acelera, pero sus efectos en el crecimiento económico neto son moderados.
- IA tiene impacto limitado en productividad y empleo.
- Uso empresarial de IA se concentra en tareas básicas.
- Solo el 10% de empresas reemplazó tareas con IA.
- Gasto en IA se acelera, pero impacto económico es moderado.
- IA se proyecta como complemento del trabajo humano.
A pesar de la adopción masiva de la inteligencia artificial (IA) en diversos sectores, su impacto agregado en la productividad y el mercado laboral se mantiene limitado. Según un informe de Oxford Economics, el uso empresarial de estas herramientas es aún superficial, concentrándose en funciones como ventas, marketing, estrategia y tecnología de la información. Los trabajadores la aplican principalmente en tareas de redacción, edición y búsqueda de información, reflejando un predominio de chatbots sobre sistemas más avanzados capaces de automatizar procesos complejos.
Esta adopción incipiente explica por qué los efectos sobre la productividad y el empleo son acotados. Solo un 10% de las empresas relevadas afirmó haber reemplazado tareas laborales con IA, mientras que un 44% indicó que estas herramientas complementan funciones existentes. Los cambios en el empleo total son mínimos: apenas un 2% de las compañías reportó una caída y un 2,3% un incremento en su plantilla laboral. El sector de la información es el más avanzado, mostrando reestructuraciones laborales con aumentos simultáneos en contratación y despidos, aunque el efecto neto sobre el empleo es casi nulo.
El gasto en IA continúa acelerándose, con inversiones significativas en centros de datos, chips y software. Sin embargo, el impacto neto sobre el crecimiento económico es moderado, ya que parte del valor es capturado por fabricantes extranjeros. A pesar de ello, el incremento en la producción de software e investigación y desarrollo aporta positivamente al PIB. La inversión en equipamiento de procesamiento de información, software e I+D contribuyó con un 1,5% al crecimiento del PIB en el primer trimestre.
El factor clave a monitorear será la profundización del uso de IA por parte de las empresas y la incorporación de estas herramientas por parte de los trabajadores en una gama más amplia de tareas. Más del 50% de las empresas ya cuenta con suscripciones pagas a servicios de IA, y muchas contratan múltiples proveedores simultáneamente, indicando una expansión y sofisticación en su uso. No obstante, el escenario base de Oxford Economics sigue contemplando un efecto más complementario que sustitutivo de la IA sobre el trabajo humano.
Este informe de Oxford Economics es crucial para inversores y empresarios argentinos al dimensionar el impacto real y actual de la IA. Si bien el panorama global muestra avances, la adopción superficial en Argentina podría significar un retraso en la competitividad. Es fundamental seguir de cerca la evolución de la inversión en IA y su adopción por parte de las empresas locales, así como la capacitación de la fuerza laboral para aprovechar estas tecnologías y evitar quedar rezagados en el mercado global.

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