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Consultoras proyectan inflación por debajo del 2% en junio, pero advierten sobre riesgos futuros
Analistas privados estiman que la inflación de junio se ubicará por debajo del 2%, impulsada por la desaceleración en servicios regulados y alimentos. Sin embargo, alertan sobre posibles presiones de tarifas, combustibles y el tipo de cambio a partir de julio.
- Inflación proyectada para junio por debajo del 2%
- Desaceleración por baja en servicios regulados y alimentos
- Riesgos futuros: tarifas, combustibles y tipo de cambio
- Inflación núcleo en 1,9% en mayo
Diversas consultoras privadas y analistas económicos proyectan que la inflación de junio se ubicará por debajo del 2% mensual, marcando una nueva desaceleración respecto al 2,1% registrado en mayo. Esta tendencia se fundamenta en una dinámica de precios más moderada, con menores incrementos en rubros regulados y una relativa estabilidad en el sector de alimentos y bebidas.
Factores como la decisión de YPF de mantener sin cambios el valor de los combustibles y la absorción de shocks internacionales contribuyen a esta desaceleración. Si bien la inflación núcleo, que excluye precios volátiles, alcanzó su nivel más bajo del año en 1,9% en mayo, los precios estacionales, especialmente verduras, mostraron un repunte. Consultoras como LCG esperan que la inflación se mantenga en torno al 2% mensual en los próximos meses, apoyada en el ancla cambiaria y una actividad económica sin fuertes presiones de demanda.
No obstante, existe cautela respecto a la sostenibilidad de esta tendencia. Los principales riesgos identificados para los próximos meses incluyen las actualizaciones tarifarias de servicios públicos, la evolución de los precios de los combustibles y la dinámica del tipo de cambio a partir de julio. La coordinación de expectativas y la gestión de los ajustes pendientes serán cruciales para evitar nuevos saltos inflacionarios. La proyección de inflación para diciembre de 2026 se mantiene en un rango del 31% al 33% anual.
La proyección de una inflación inferior al 2% en junio es una noticia clave para los mercados argentinos, ya que indica una posible estabilización de precios. Los inversores y productores deben estar atentos a los riesgos de desinflación, particularmente los ajustes tarifarios y la evolución del tipo de cambio, que podrían revertir la tendencia positiva. La estabilidad en alimentos y combustibles es un factor a seguir de cerca para el agro y el consumo.

