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Alphabet se hunde casi 11% tras un balance que reavivó las dudas por su apuesta a la inteligencia artificial

Las acciones de Alphabet cayeron casi 11% luego de que la compañía reportara ingresos publicitarios y ganancias inferiores a las expectativas, mientras que el crecimiento de su negocio de nube no compensó la preocupación por el gasto en IA y su monetización.

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Alphabet se hunde casi 11% tras un balance que reavivó las dudas por su apuesta a la inteligencia artificial
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Las claves de la nota

  • Acciones de Alphabet cayeron casi 11% tras balance trimestral.
  • Ingresos publicitarios y ganancias por debajo de las expectativas.
  • Dudas sobre la monetización de la inversión en IA.
  • Google Cloud mostró un fuerte crecimiento del 103%.
  • Compromisos futuros de Alphabet superan el billón de dólares.

Resumen elaborado con inteligencia artificial a partir de la nota de Ámbito Finanzas.

Las acciones de Alphabet, la empresa matriz de Google, experimentaron una caída de casi el 11% en las operaciones posteriores al cierre de Wall Street, tras la presentación de un balance del tercer trimestre que no cumplió con las expectativas del mercado en varios de sus segmentos clave. Los resultados han reavivado las preocupaciones sobre la capacidad de la compañía para capitalizar sus significativas inversiones en inteligencia artificial (IA). Alphabet reportó ingresos de u$s111.200 millones (excluyendo pagos a socios), cifra que se ubicó ligeramente por debajo de las proyecciones de los analistas. La principal fuente de inquietud provino del negocio publicitario, que es fundamental para financiar su expansión en IA, con una facturación de u$s82.000 millones, inferior a los u$s83.600 millones esperados. Los ingresos del buscador y negocios relacionados también quedaron por debajo de las estimaciones.

La monetización de la IA se ha convertido en un punto de presión para Google. A pesar de la acelerada integración de la IA en productos como el buscador, YouTube y Gmail, la empresa enfrenta el desafío de generar ingresos suficientes para justificar el elevado nivel de inversión. Durante la conferencia con analistas, se reconoció que las consultas a través del modo IA impactaron negativamente en el crecimiento de los ingresos por búsquedas, dado que esta modalidad presenta una menor capacidad de monetización. Este escenario es particularmente relevante para un modelo de negocio históricamente dependiente de la publicidad asociada a las búsquedas. La competencia de OpenAI y Anthropic en asistentes conversacionales y herramientas de programación añade una capa adicional de presión. Google ha respondido presentando Gemini 4 y anticipando nuevos modelos, buscando optimizar costos y acelerar su adopción.

Las ganancias por acción cayeron a u$s2,12, significativamente por debajo de los u$s2,99 previstos por Wall Street. Este resultado se vio afectado por pérdidas en sus participaciones de otras empresas, que sumaron u$s8.700 millones, atribuidas en gran medida a su posición en SpaceX. El desempeño contrastó fuertemente con las ganancias del año anterior y con el impulso que estas inversiones habían brindado en el segundo trimestre. La caída bursátil es, por tanto, una combinación de ingresos inferiores a lo esperado en sus negocios centrales, un golpe financiero a las utilidades y dudas persistentes sobre el retorno de la inversión en IA.

El negocio de Google Cloud emergió como el punto fuerte del balance, superando las expectativas con ingresos de u$s30.700 millones y una ganancia de u$s11.100 millones, frente a las previsiones de u$s29.100 millones y u$s9.800 millones, respectivamente. La facturación de esta unidad creció un notable 103%, reflejando la robusta demanda de infraestructura y servicios vinculados a la IA. Sin embargo, este avance no fue suficiente para contrarrestar la lectura negativa general de los inversores. La disparidad entre estos dos negocios resume el desafío estratégico de Alphabet: mientras la nube se beneficia directamente de la expansión de la demanda de IA, el buscador debe adaptar su principal fuente de ingresos a las transformaciones que la propia tecnología está generando.

La magnitud del gasto en IA representa una presión considerable para el CEO de Alphabet, Sundar Pichai. La compañía había proyectado inversiones de capital de hasta u$s205.000 millones para 2026, duplicando la cifra del año anterior, destinadas a expandir la infraestructura informática y construir centros de datos. Al cierre del tercer trimestre, Alphabet informó compromisos futuros de compra por u$s924.000 millones, sumados a arrendamientos y otras obligaciones por u$s152.000 millones, superando en conjunto el billón de dólares. Ante este volumen de desembolsos, el mercado exige señales claras de rentabilidad. Si bien el crecimiento de la nube confirma la demanda por IA, la debilidad publicitaria y la menor monetización de las nuevas búsquedas han elevado las dudas sobre la velocidad con la que Alphabet podrá recuperar su inversión.

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