Visión semanal de los mercados-
por MAURO COGNETTA

DRIVERS
La debilidad de la economía comienza a ocupar un lugar central en la coyuntura. Desde fines del año passado la actividad no solamente venía mostrando un comportamiento errático, alternando meses de crecimiento con otros de caída, sino también una marcada heterogeneidad entre sectores. Pero con los últimos datos publicados, el panorama se ha vuelto todavía más complejo, ya que el debate comienza a correrse de la velocidad de la recuperación hacia una pregunta más básica: si la economía atraviesa una pausa transitoria en su crecimiento o, peor aún, si estamos frente a una nueva fase contractive.
Esto se taslada al clima social en un context en el que, si bien los indicadores de confianza y aprobación se mantienen en niveles que no resultan particularmente bajos, tampoco permiten despejar dudas sobre el devenir del proceso electoral el año que viene.

TASAS DE INTERÉS
Con las tasas estables, esperamos que el “punto Anker” gane protagonismo en los próximos meses. La mayor demanda estacional de pesos de fin de año abre espacio para una mayor circulación de dinero, pero también exige calibrar cuánto se absorbe y cuánto se deja en la calle. La última licitación dejó una señal en esa dirección: el Tesoro tuvo margen para retirar más liquidez y eligió no hacerlo. Hacia adelante, la coordinación con el Central será clave para acompañar esa demanda sin tensionar las tasas ni alimentar la presión cambiaria.

Yendo a estrategias puntuales, nos resulta interesante la propuesta de armar una posición sintética de tasa fija combinando la compra del Bono Dual TAMAR/DLK y vendiendo futuros de Dólar en A3.
El TMVE8 paga al vencimiento el mayor entre capitalización de la tasa TAMAR y la variación acumulada del A3500.
La posición vendida en futuros permite cubrir parcialmente la exposición cambiaria implícita en el instrumento y capturar el diferencial entre el rendimiento del bono y la evolución del dólar, sujeto al resultado conjunto de ambas posiciones.
El desempeño de la estrategia responde, en parte, a un escenario en el que la tasa TAMAR se mantiene en los valores actuales y la estabilidad cambiaria favorece el resultado de la posición vendida en futuros.
Bajo estas condiciones, la pata Dólar Linked del bono no determina su pago al vencimiento, por lo que la exposición cambiaria efectiva es inferior a la de un instrumento Dólar Linked puro.
Encontramos valor en este tipo de estrategias, pero reconociendo que en períodos de turbulencia financiera podría haber retornos negativos asociados.
En escenarios de convergencia cambiaria, los bonos Dólar Linked suelen arbitrarse con el rendimiento de los bonos Hard Dollar, lo que suele devenir en una cobertura inefectiva del tipo de cambio producto de la ampliación de tasas.
Como contrapartida, la pata dual asociada a TAMAR más la implícita en los futuros hacen un producto que corre en torno al 40% anual en períodos de estabilidad cambiaria.

DÓLAR OFICIAL
Si bien el BCRA ya acumula compras de U$D16Mil Millones, restan adquirir de aquí a fin de años otros U$D6Mil Millones adicionales, U$D5Mil Millones que se iban a emitir pero las condiciones de mercado y riesgo país no acompañaron, y los casi U$D800.- Millones de Bonares que se iban a lanzar.
Ya faltando 2 meses para que cierre el 2026 y con la gran cantidad de feriados en camino, el promedio diario no debería bajar de U$D90.- Millones por rueda.

RENTA FIJA
De los 777 puntos del Riesgo País, 209 puntos básicos serían explicados por el EMBI Global, por debajo de los niveles registrados en 2025, mientras que el riesgo idiosincrático aportaría 568 pbs.
¿Qué explica este mayor riesgo local? Parte de la explicación parece estar en el horizonte electoral de 2027, que comienza a ganar peso en las cotizaciones. El Índice de Confianza en el Gobierno continúa en niveles débiles y, pese a registrar una mejora del 0,9% en octubre, se mantiene en valores que se asocian con una probabilidad de reelección de Javier Milei del 39,1%.
Sin embargo, hay un aspecto que distingue este episodio de otros períodos de incertidumbre: la corrección de los activos convive con un tipo de cambio relativamente estable. Por ahora, el ajuste se concentra en la ampliación del canje y los mayores spreads soberanos, mientras que el dólar se mantiene al margen, una divergencia que resulta especialmente llamativa frente a las presiones cambiarias que llegaron desde el país vecino.

No es recomendación de inversión
Mauro Cognetta
